Dolor de codo

Si el dolor limita tu día a día, conviene entender qué lo causa.

El dolor de codo puede aparecer por sobrecarga, movimientos repetitivos, lesiones tendinosas, inflamación o desgaste articular.

En EONLIFE Clinic estudiamos el origen del dolor para valorar si un tratamiento biológico puede ayudarte a reducir la inflamación, recuperar función y volver a moverte con más seguridad.

Solicitar valoración médica

Reducir el dolor

Trabajamos para disminuir la inflamación y el dolor asociado a lesiones tendinosas, articulares o por sobrecarga del codo.

Recuperar función del brazo

El objetivo es que puedas volver a realizar gestos cotidianos como coger peso, cortar alimentos, trabajar con el brazo o practicar deporte con más seguridad.

Valorar una alternativa menos invasiva

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, los tratamientos biológicos pueden ser una opción a estudiar antes de plantear procedimientos más agresivos.

También conocida como codo de tenista. Suele aparecer por sobrecarga de los tendones de la parte externa del codo y puede provocar dolor al agarrar, levantar peso o practicar deportes de raqueta.

También conocida como codo de golfista. Afecta a la parte interna del codo y puede generar dolor al flexionar la muñeca, cerrar la mano o realizar movimientos repetitivos.

Inflamación de la bursa situada en la parte posterior del codo. Puede provocar hinchazón, sensibilidad y molestias al apoyar o mover la articulación.

Desgaste articular que puede causar rigidez, dolor, pérdida de movilidad y dificultad para realizar movimientos cotidianos con normalidad.

Dolor de codo

Un dolor pequeño puede limitar mucho más de lo que parece

El codo interviene en muchos gestos diarios: peinarse, coger bolsas, abrir una puerta, cortar alimentos, trabajar con el ordenador o practicar deportes como tenis, pádel o golf.

Cuando aparece dolor y se mantiene en el tiempo, no solo molesta.

Puede reducir la fuerza, limitar el movimiento y hacer que empieces a evitar actividades que antes hacías con normalidad.Por eso, antes de aplicar un tratamiento, es importante identificar el origen del dolor: tendón, articulación, bursa, inflamación, sobrecarga o desgaste.

A partir de ese diagnóstico, el equipo médico puede valorar si tiene sentido un abordaje biológico personalizado.

Síntomas y causas frecuentes

El dolor de codo puede aparecer de forma puntual o convertirse en una molestia persistente. Estos son algunos signos y causas que conviene valorar.

Dolor al agarrar o levantar peso

Puede aparecer al coger una bolsa, una raqueta, una herramienta o cualquier objeto que obligue a activar los músculos del antebrazo.

Molestia al flexionar o extender el codo

Algunas lesiones provocan dolor al mover la articulación, estirar el brazo o apoyar el codo sobre una superficie.

Pérdida de fuerza

La inflamación o la lesión tendinosa pueden hacer que notes menos fuerza al cerrar la mano, sujetar objetos o realizar gestos repetitivos.

Sobrecarga por movimientos repetitivos

Deportes de raqueta, trabajo manual, ordenador, herramientas o gestos repetidos pueden sobrecargar tendones y musculatura del antebrazo.

Inflamación o sensibilidad local

En algunos casos puede aparecer hinchazón, calor, sensibilidad o dolor localizado en la parte interna, externa o posterior del codo.

Cada dolor puede tener una causa distinta.

Por eso el proceso empieza con un diagnóstico médico y una valoración personalizada antes de decidir el tratamiento.
01

Valoración médica inicial

Revisamos tus síntomas, cuándo aparece el dolor, qué movimientos lo empeoran, tu actividad diaria o deportiva y los tratamientos que ya has probado.
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Diagnóstico del origen del dolor

Según el caso, valoramos pruebas de imagen, exploración física y antecedentes para identificar si el problema es tendinoso, articular, inflamatorio o por sobrecarga.
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Plan de tratamiento personalizado

Si existe indicación, definimos el tratamiento más adecuado para tu lesión. Puede incluir terapias biológicas, fisioterapia, ejercicio terapéutico o seguimiento médico.
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Recuperación y seguimiento

El objetivo es valorar la evolución del dolor, la función y la vuelta progresiva a tus actividades, ajustando el plan cuando sea necesario.
Expectativas

Qué puedes esperar

La evolución depende del tipo de lesión, del tiempo que lleves con dolor, del estado del tejido y de tu implicación en la recuperación. El objetivo es trabajar sobre la causa del dolor y acompañar la vuelta progresiva a la función.

Valoración inicial

Entender el punto de partida

Antes de tratar, necesitamos saber qué estructura está generando el dolor y qué opciones tienen más sentido en tu caso.
Primeras semanas

Reducción progresiva del dolor

En algunos pacientes la mejoría puede notarse de forma progresiva conforme disminuye la inflamación y mejora la función del tejido afectado.
Seguimiento

Vuelta gradual a la actividad

El seguimiento ayuda a controlar la evolución, ajustar cargas y acompañar la recuperación del gesto cotidiano, laboral o deportivo.
FAQs

Preguntas frecuentes

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