Dolor de rodilla

Si la rodilla duele al caminar, subir escaleras o hacer deporte, conviene entender qué está fallando

El dolor de rodilla puede aparecer al caminar, subir escaleras, correr o levantarse, limitando la movilidad y la actividad física. En EONLIFE Clinic estudiamos su origen para reducir la inflamación, mejorar la función y recuperar el movimiento con un tratamiento personalizado.

Created by papergardenfrom the Noun Project

Reducir dolor e inflamación

Cuando se indica un tratamiento biológico, se busca reducir inflamación y dolor por lesiones articulares, tendinosas, meniscales o degenerativas.

Mejorar movilidad y estabilidad

El objetivo es que puedas caminar, subir escaleras, agacharte, levantarte o practicar actividad física con menos limitación y más seguridad.

Valorar opciones antes de una cirugía

En casos seleccionados, la medicina regenerativa puede ser una alternativa a estudiar cuando el tratamiento conservador no ha sido suficiente.

Patologías frecuentes relacionadas con el dolor de rodilla

La rodilla puede doler por muchas razones. El origen puede estar en el cartílago, el menisco, los tendones, los ligamentos, la articulación o en un proceso degenerativo. Identificar bien la causa es clave antes de decidir un tratamiento.

Desgaste progresivo de la articulación que puede provocar dolor, rigidez, inflamación y dificultad para caminar, subir escaleras o realizar actividad física.

Afectan al cartílago de la rodilla y pueden producir dolor, inflamación, sensación de bloqueo, limitación al movimiento o molestias durante la carga.

Lesiones o sobrecargas de los tendones de la rodilla. Pueden provocar dolor al correr, saltar, subir escaleras, ponerse en cuclillas o retomar actividad deportiva.

Lesiones o degeneración del menisco que pueden causar dolor, inflamación, bloqueos, chasquidos o sensación de inestabilidad al mover la rodilla.

Pueden aparecer tras una torsión, caída o lesión deportiva. En algunos casos provocan dolor, inestabilidad, inflamación o inseguridad al apoyar la pierna.

Dolor de rodilla

La rodilla no solo soporta peso. También sostiene gran parte de tu autonomía.

La rodilla interviene al caminar, subir escaleras, agacharte, conducir o hacer deporte. Cuando duele, puedes moverte menos, sobrecargar la otra pierna y perder fuerza, estabilidad y confianza.

El dolor puede tener distintos orígenes, por eso en EONLIFE Clinic valoramos tu caso y las estructuras afectadas para definir el tratamiento más adecuado: terapia biológica, fisioterapia, fuerza o una estrategia combinada.

Síntomas y causas frecuentes del dolor de rodilla

El dolor de rodilla puede aparecer al caminar, subir escaleras, agacharse, correr, estar mucho tiempo de pie o después de una lesión. Estos son algunos síntomas y causas habituales.

Dolor al subir o bajar escaleras

Es uno de los síntomas más frecuentes en problemas articulares, lesiones de cartílago, tendinopatías o procesos degenerativos como la artrosis.

Dolor al caminar o correr

Puede aparecer por sobrecarga, artrosis, lesiones meniscales, tendinopatías o inflamación mantenida en la articulación.

Rigidez o pérdida de movilidad

En procesos degenerativos o inflamatorios, la rodilla puede perder movilidad y dificultar gestos como agacharse, levantarse o flexionar completamente la pierna.

Inflamación o sensación de presión

La inflamación puede aparecer después de actividad física, tras una lesión o por desgaste articular. Puede acompañarse de dolor, calor o sensación de rodilla llena.

Bloqueos, chasquidos o inestabilidad

Estos síntomas pueden estar relacionados con lesiones meniscales, condrales o ligamentosas. Conviene valorarlos si se repiten o limitan el movimiento.

Cómo valoramos el dolor de rodilla

Antes de proponer un tratamiento, necesitamos entender de dónde viene el dolor, qué estructura está afectada y cómo está influyendo en tu movilidad.
01

Valoración médica y exploración

Valoramos tus síntomas, cuándo y dónde aparece el dolor, qué movimientos lo empeoran, lesiones previas y cómo afecta a tu vida diaria o actividad deportiva.
02

Revisión de pruebas y diagnóstico

Revisamos tus pruebas e informes previos. Si es necesario, solicitamos estudios complementarios para valorar cartílago, menisco, ligamentos o tendones.
03

Plan de tratamiento personalizado

Según el diagnóstico, definimos el tratamiento más adecuado: medicina regenerativa, fisioterapia, ejercicio terapéutico o una combinación de técnicas.
04

Seguimiento de la recuperación

El seguimiento permite valorar la evolución del dolor, la movilidad, la estabilidad y la función de la rodilla, ajustando el plan según la respuesta del paciente.
Potenciales soluciones

Expectativas

Qué puedes esperar del tratamiento

La evolución depende del tipo de lesión, el grado de afectación, el tiempo que lleva el dolor, el estado del tejido y la implicación del paciente en la recuperación. Por eso trabajamos con objetivos realistas y seguimiento médico.

Antes del tratamiento

Entender qué estructura está afectada

La primera fase consiste en diferenciar si el dolor procede del cartílago, del menisco, de un tendón, de los ligamentos, de la articulación o de un proceso degenerativo.
Primeras semanas

Reducir dolor e inflamación

En los casos indicados, el tratamiento biológico busca modular la inflamación y reducir el dolor de forma progresiva. La respuesta varía según el tipo de lesión y el estado del tejido.
Evolución posterior

Recuperar movilidad, fuerza y estabilidad

El objetivo es que muevas la rodilla con más seguridad, apoyando la recuperación con fisioterapia, ejercicio terapéutico y trabajo de fuerza.

Si el dolor de rodilla limita tu día a día, no lo normalices: averigua qué está pasando

Solicita una valoración médica para estudiar el origen del dolor y conocer qué opciones pueden ayudarte a recuperar movilidad, estabilidad y confianza al moverte.

Estudios científicos

Revisión narrativa

SVF para artrosis de rodilla: revisión sistemática

Therapeutic Advances in Musculoskeletal Disease
Boada-Pladellorens A, Avellanet M, Veiga A, Pages-Bolibar E
10.1177/1759720X221117879
35991523
Esta revisión sistemática analizó los estudios clínicos publicados sobre el uso de la fracción vascular estromal (SVF) derivada de tejido adiposo para el tratamiento de la artrosis de rodilla. Los autores revisaron la evidencia disponible sobre seguridad, alivio del dolor, mejora funcional y posibles efectos sobre la regeneración del cartílago. En conjunto, los estudios evaluados mostraron mejoras consistentes en dolor y función articular tras el tratamiento con SVF, con un perfil de seguridad favorable. Sin embargo, la calidad metodológica de los trabajos fue variable y existió una importante heterogeneidad en las técnicas de obtención, procesamiento y administración de la SVF.
Ensayo clínico

SVF para artrosis de rodilla: ensayo clínico prospectivo

Biomedicines
Boada-Pladellorens A, Avellanet M, Veiga A, Pages-Bolibar E et al.
10.3390/biomedicines13122913
41462925
Este estudio evaluó la eficacia y seguridad de una fracción vascular estromal (SVF) obtenida de tejido adiposo autólogo en pacientes con artrosis de rodilla sintomática. Se incluyeron 184 pacientes, de los cuales 78 completaron el seguimiento y fueron analizados. Los participantes recibieron una infiltración intraarticular de un producto estandarizado de SVF (Celstem®) y fueron evaluados antes del tratamiento y a 1, 6 y 12 meses mediante escalas de dolor (VAS), función articular (KOOS), calidad de vida (SF-36) y resonancia magnética (MOCART). Tras el tratamiento se observaron mejoras significativas en el dolor, la función de la rodilla y la calidad de vida, con pocos efectos adversos reportados. No se detectaron cambios significativos en la puntuación global de reparación del cartílago mediante resonancia magnética.
FAQs

Preguntas frecuentes

¿Dudas no resueltas? Contacta con nosotros.

Enviar un mensaje